El panorama empresarial de 2025 exige algo más que adaptación: demanda liderazgo estratégico y capacidad de anticipación. En este contexto, el talento humano deja de ser un asunto exclusivo del área de gestión humana y se posiciona como un eje estructural en la agenda de las Juntas Directivas. Así lo destaca el informe del EY Center for Board Matters, donde se identifica “facilitar la ventaja del talento en una era de inestabilidad laboral” como uno de los cuatro focos estratégicos clave para las Juntas en América Latina, con especial énfasis en Colombia.
El 63% de los miembros de Juntas Directivas en el país reconoce que la agenda de talento debe estar entre las prioridades más relevantes, superando ampliamente el promedio regional. No es una coincidencia. Colombia enfrenta un escenario de alta rotación laboral, envejecimiento poblacional, migración calificada y transformación tecnológica acelerada. Todo esto redefine la forma en la que las organizaciones deben atraer, desarrollar y retener a su talento.
Pero el desafío va más allá de llenar vacantes. Las empresas que logren construir una verdadera ventaja de talento serán las que realmente podrán sostener su competitividad en entornos complejos y dinámicos.
Según el informe, aquellas organizaciones con una estrategia sólida de talento son:
7,8 veces más propensas a manejar con éxito presiones externas.
6,5 veces más propensas a mejorar su productividad.
5,8 veces más propensas a sobresalir en contextos económicos adversos.
Estas cifras no solo hablan de personas, sino de resultados. Porque contar con equipos expertos, que aprenden rápido, que se adaptan con agilidad a nuevas tecnologías, que colaboran y que lideran el cambio desde adentro, se traduce directamente en impacto para el negocio.
A pesar de esto, solo el 32% de las empresas afirma tener una estrategia clara de talento. La brecha entre la importancia del tema y la acción efectiva sigue siendo preocupante. Y aquí es donde las Juntas Directivas juegan un rol fundamental.
Supervisar métricas de talento, invertir en formación alineada a la estrategia, escuchar activamente a los equipos y participar en las decisiones clave de capital humano no puede ser una tarea delegada. Es una responsabilidad de alto nivel.
En este sentido, rodearse de expertos e incorporar miembros externos con dominio del tema hará la diferencia en la de las Organizaciones por la sostenibilidad a largo plazo. Incluir en los temas de Junta conversaciones de estructuras organizacionales sostenibles, cultura de alto desempeño y liderazgo transformador definitivamente acompañara la concesión de los objetivos de Negocio y los apalancará.
Fuente: EY Center for Board Matters. Prioridades de las Juntas Directivas 2025 – Colombia. Marzo 2025. Disponible en: www.ey.com
Entendemos que el entorno cambia constantemente y
que las organizaciones no solo deben alcanzar
resultados, sino volverse buenas en lo que el mercado
requiere.